¿Somos profesionales sanitarios? 

La psicología tuvo su inicio en la época de los antiguos filósofos cuando estos comenzaron a preguntarse sobre la naturaleza humana y sobre su comportamiento. Sin embargo, tradicionalmente se ha considerado como 'el padre de la psicología' al alemán W. Wundt, quien en 1879 fundó el primer laboratorio de investigación psicológica en Leipzig. En él se desarrollaron los primeros estudios experimentales derivados de la fisiología, dirigidos a estudiar la estructura básica de la mente.

Actualmente, nadie duda que la psicología es una ciencia compleja cuyo fin es el estudio científico del comportamiento y de los procesos mentales. En esto se basan, de hecho, los planes de estudio de todas las facultades de psicología de las universidades españolas, donde entre otras asignaturas, el alumno aborda el funcionamiento del sistema nervioso; la percepción, el aprendizaje, la memoria, el pensamiento, el lenguaje y la motivación; los fundamentos biológicos de la personalidad; la psicología del desarrollo desde la infancia hasta la edad adulta y la vejez; la metodología de investigación en psicología experimental; la psicología social, y un largo etcétera donde sin duda caben destacar: el estudio de los trastornos mentales y del comportamiento, sus clasificaciones según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la American Psychiatric Asociation (APA); las técnicas de psicodiagnóstico, su aplicación, corrección e interpretación, y las técnicas de psicoterapia y de modificación de conducta a aplicar en cada caso.

En definitiva, la carrera universitaria está fuertemente dirifida al ámbito de la psicología de la salud, además de preparar al alumno para aplicar sus conocimientos en otras áreas tales como la salud laboral, la educación, la intervención social, y otras.

Es la propia OMS la que define la Salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad o dolencia. Por todo esto, lo que los licenciados en Psicología no entendemos es por qué la LOPS (Ley de Ordenación de la Profesiones Sanitarias) nos ha dejado al margen de las consideradas profesiones sanitarias, y por qué el Real Decreto sobre centros, servicios y establecimientos sanitarios quiere dar a entender que tanto el estudio, como el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos mentales y del comportamiento son competencia exclusiva de la unidad asistencial de psiquiatría, dejando al psicólogo especialista en Psicología Clínica los 'fenómenos psicológicos, conductuales y relaciones que inciden en la salud' como si estos 'fenómenos' no recogieran también los trastornos mentales y del comportamiento.

La formación del licenciado en psicología no sólo se dirige ampliamente al estudio y tratamiento de los trastornos mentales y del comportamiento, sino que su labor como agente preventivo es más que necesaria en una sociedad que cada vez exige más a sus miembros tanto en el entorno laboral y social como educativo y familiar.

La psicología de toda España estamos en pie de guerra, porque nos sentimos arrinconados; porque creemos fielmente que las últimas medidas aprobadas en el parlamento afectan gravemente a la salud de los ciudadanos y a su libertad de elección de un tratamiento no farmacológico para determinados problemas psicológicos; porque estas normativas perjudican seriamente a miles de psicólogos que trabajan desde hace años tanto en centros públicos como privados; porque nos sentimos olvidados por un partido político que utilizó nuestras reivindicaciones cuando se encontraba en la oposición presentando enmiendas a la LOPS para incluir como profesional sanitario al licenciado en psicología y que de momento ha olvidado o ha querido olvidar dichas enciendas y promesas ahora que gobierno?.

Estas son las preguntas que nos hacemos: ¿Por qué este continuo arrinconamiento dentro del área de la salud?, ¿a quién le interesa que el psicólogo no trate problemas como el estrés laboral, la ansiedad, los trastornos del comportamiento alimentario y muchos otros?, ¿por qué se potencia y prioriza el uso de fármacos obviando que la conducta no es sólo el funcionamiento de lsistema nervioso, sino la interacción del individuo con el medio que lo rodea?, ¿por qué no se rompe de una vez el cuentagotas con el que se determina el número de psicólogos en la sanidad pública?, ¿por qué el partido que gobierna no atiende la demanda de miles de psicólogos y estudiantes en España que sólo pretenden poder ejercer la profesión para la que llevan preparándose durante años?.

Por todo ello, el Colegio Oficial de Psicólogos de Cantabria se une al Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España, a las facultades de las universidades españolas, a los representantes de estudiantes agrupados en el CEP-PIE, y al Grupo por la Salud y la Psicología, y quiere informar de la situación actual, pidiendo el apoyo de todos los ciudadanos para modificar una normativa que de aplicarse estrictamente tendría graves repercusiones para la salud y el bienestar de la población, para los profesionales en el ejercicio de su profesión y para el futuro profesional de todos los estudiantes de psicología.

T. Fontecha Cuevas

T. Díaz Rodríguez